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VIERNES: Algo nublado con poco cambio de la temperatura, vientos moderados del sudeste. Máxima: 33ºC Mínima: 19ºC
SÁBADO: Caluroso e inestable con nubosidad variable, poco cambio de la temperatura, vientos leves del noreste. Tormentas aisladas hacia la noche. Máxima: 33ºC Mínima: 19ºC
DOMINGO: Caluroso e inestable con nubosidad variable, vientos moderados del noreste. Máxima: 34ºC Mínima: 20ºC

2019, un año seco

2019, un año seco

Mendoza lleva acumulados de 140 milímetros este 2019, cuando el promedio anual es de 220. Advierten que 2020 seguirá con escasas precipitaciones.

La situación hídrica que afronta la provincia es verdaderamente alarmante. Este 2020, a diferencia de otros años y según los expertos en meteorología, se presentará con escasas precipitaciones y elevadas temperaturas. Incluso, las últimas lluvias registradas en noviembre poco han podido sumar.

Los datos son contundentes y los peores en los últimos siglos. Desde el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) señalaron al sitio Unidiversidad que la crisis hídrica se agravó y pasó a la categoría de «permanente» por lo que ya se habla de «sequía». Así, de acuerdo con el meteorólogo Frenando Jara, el pronóstico de precipitaciones para el periodo 2019-2020 serán de un 45% menos que el periodo 2018-2019, lo que alerta un año sombrío en cuestiones de tormentas.

“Fue un año atípico meteorológicamente, vivimos un periodo de más de 3 meses sin precipitaciones y la realidad es que esta situación no cambiará demasiado en los próximos meses, y tal vez continúe en 2020. Se sigue observando que Mendoza no tendrá lluvias. En general, por trimestre, deberían registrarse entre 60 y 70 milímetros de agua y sabemos que esto no pasa ni pasará”, rescató Jara. 

En lo que va del año, Mendoza lleva un acumulado de 140 milímetros anuales, cuando el promedio anual es de 220, es decir, 80 milímetros menos. “A esta complicada situación debemos agregarle que las temperaturas serán superiores a lo normal, pero no solo en Mendoza sino en todo el país. En promedio, las mínimas, para los meses venideros, se ubicarán entorno a los 17 a 20 grados y las máximas rondaran los 33 a 36 grados”, resaltó.

En esa línea, el titular del Departamento de Agrometeorología de la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas de Mendoza (DACC), Carlos Bustos, hizo referencia también al pronóstico meteorológico para el verano 2019-2020, el cual indica que será de muy bajas precipitaciones: “Si bien el acumulado en este periodo hasta noviembre es 140 milímetros, estamos con un déficit en toda la provincia. Sin ir más lejos, la provincia pasó por una situación de crisis hídrica casi extrema. En 1968, hubo un 50% de acumulación, o sea 80 milímetros. Fue un año de nula precipitación”.

“Sin embargo, en años posteriores la situación no se revirtió, mejoró, sí, pero no se revirtió. De 2000 en adelante hubo pocos años en los que las precipitaciones superaron la media anual. Para dar un ejemplo, en 2014 la acumulación promedio supero la marca de los 220 milímetros ubicándose en los 249,7 milímetros acumulados”, detalló Bustos.

En este marco, los años acumulados con precipitaciones escasas son muchos y, además, la población es mucho mayor. “Si uno mira los registros, nunca existieron 10 años con precipitaciones tan reducidas”, explicó el experto y sumó: “El clima en Mendoza siempre fue seco, pero lo que cambió son las precipitaciones, no sé si por el cambio climático, pero lo que se observa es que se generan a altas latitudes, lo que provoca la caída de granizo dañando el cultivo, pero generando que el sector ganadero sea beneficiado con nuevas pasturas”, concluyó el titular de contingencias.

Preocupa la acumulación nívea

Las escasas nevadas en lo que va del año preocupan a los especialistas, agravando el panorama. Al respecto, Rubén Villodas, director de Gestión Hídrica de Irrigación, afirmó: “Dependemos 100% de la nieve para todos los usos del agua, toda la planificación, nuestra vida, depende de la cantidad de nieve que queda en invierno y eso en los registros está hoy muy lejos de que suceda. Con seguridad no vamos a llegar a un año medio ni mucho menos (en relación a los niveles). Encima, tenemos en la mayoría de las cuencas una seguidilla de más de 10 años de caudales bajos”.

“Las escasas nevadas en la Cordillera son preocupantes, ni hablar de las precipitaciones en el llano, ante esta situación se requiere cuidado y control del recurso, sobre todo en el riego de los cultivos y en el uso que hacemos ¿Qué quiero decir con esto?, bueno, que las precipitaciones en este 2019 han sido muy bajas y se advierte que en casi ninguna estación de medición se llega a la mitad que tendríamos que tener en esta época. Preocupa porque, si bien tuvimos días de lluvias intensas en Mendoza, no alcanzó para que se registrara un alza en los valores hídricos. Además ya pasó agosto, el mes más nevador, y no modificó los pronósticos”, afirmó el director.

En cuanto a los motivos de esta problemática, Villodas explicó que esta sequia está dentro de lo que se denomina “variabilidad climática”, las cuales son cíclicas, pero hace 10 a 12 años que la provincia está en la misma situación. “Esta variabilidad es cíclica pero no se avizora un cambio.  La situación es muy preocupante porque estamos muy por debajo de los valores históricos. La vida de Mendoza depende de la nieve y las lluvias, pero estás hoy son escaseas”, concluyó Villodas.

(Unidiversidad)

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