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LUNES: Nubosidad variable con descenso de la temperatura, vientos moderados del sudeste, lluvias o lloviznas aisladas. Máxima: 20ºC Mínima: 12ºC
MARTES: Parcialmente nublado con poco cambio de la temperatura, vientos leves del sudeste, lluvias aisladas. Máxima: 21ºC Mínima: 10ºC
MIÉRCOLES: Nubosidad variable con ascenso de la temperatura, inestable con tormentas aisladas en la mañana, vientos del noreste. Máxima: 24ºC Mínima: 11ºC

Crueldad con los animales

La crueldad animal es creciente y algunos casos constituyen hechos delictivos en el plano internacional, como la caza del famoso león Cecil, en Zimbabwe por parte del odontólogo estadounidense Walter Palmer, que causó conmoción en el mundo porque tuvo el sólo propósito de ponderar su ego y exhibirlo como trofeo.

De la misma manera, el presidente honorario del Safari Club Internacional, el húngaro Hidvégi, viajó a nuestro país en 2006 para cazar un08, especie en peligro crítico de extinción en la Argentina, declarada por ley como Monumento Natural Nacional, y protegida no sólo por la legislación nacional sino también por la codificación internacional.

Pero a diferencia de Palmer, con pedido de extradición a Zimbabwe para procesarlo, con intervención de Estados Unidos, la matanza de la fauna protegida en la Argentina sigue impune. El húngaro contrató ayuda local y la ONG Red Yaguareté comenzó una batalla legal que terminó el 5 de julio pasado, cuando tras reiterados pedidos de informes, la Justicia de Santiago del Estero reveló que todo había prescrito hace ya un año, por falta de actividad en la causa.

Como si esto fuera poco la semana pasada Japón volvió con las matanzas de delfines, una cacería anual que, según las estadísticas, entre 2000 y 2013 se cazaron 19.092 cetáceos de los cuales 17.668 fueron sacrificados y 1.406 sobrevivieron y terminaron en acuarios y zoológicos. Lo horroroso es la forma de sacrificarlos: se cazan en Taiji mediante un método en el que varias embarcaciones crean un muro de sonido que empuja a los ejemplares a la bahía en la que son seleccionados y luego arponeados tiñendo de rojo el mar.

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