Montemar 150×150

DOMINGO: Tiempo bueno con ascenso de la temperatura, vientos leves del noreste. Máxima: 30ºC Mínima: 15ºC
LUNES: Caluroso con poca nubosidad y ascenso de la temperatura, vientos moderados del noreste. Máxima: 34ºC Mínima: 18ºC
MARTES: Caluroso y algo nublado, vientos moderados del noreste. Máxima: 35ºC Mínima: 20ºC

«Destruyan los museos» por Daniel Fermani

«Destruyan los museos» por Daniel Fermani

El abandono, porque a tres años de su cierre no se puede hablar de restauración, del Museo Emiliano Guiñazú Casa de Fernando Fader, hoy se impone como un símbolo y una advertencia de los tiempos culturales que vivimos.

Es difícil encontrar un destino menos afortunado que el de esta pinacoteca, una de las más bellas e importantes del país,  que parece estar siempre naufragando en los intereses políticos de turno, sin importar que se trate del más valioso patrimonio pictórico y por lo tanto artístico de Mendoza y uno de los más importantes de toda la Argentina. Siempre en proceso de discutibles restauraciones,  siempre semiabandonado, siempre a punto de ser convertido en quién sabe qué modelo de museo y finalmente disputado como botín de luchas políticas ajenas a los ciudadanos, el Museo Guiñazú Casa de Fader languidece en un inexplicable (o muy explicable) abandono, cuyo resultado los mendocinos ya sabemos de antemano: desaparecerán importantísimos cuadros que son propiedad de la provincia, y por lo tanto del pueblo, y nunca se encontrará explicación al hecho ni se podrán recuperar esos tesoros.

¿El antecedente? Hace pocos años (2003) desaparecieron de la Biblioteca San Martín más de cien libros antiguos de los siglos XVI, XVII y XVIII, entre otros, y el hecho jamás tuvo resolución. El robo de obras de arte se hace por comisión, nadie puede revender una obra de arte para comprarse drogas o hacer dinero, sino por encargo de uno o más coleccionistas. ¿Y quiénes son los cómplices de esos coleccionistas? Bueno, algunos de los funcionarios que estaban en esos momentos en el gobierno cultural de Mendoza siguen estando en el gobierno cultural de Mendoza. ¿Adónde llegaron las investigaciones? A ningún lado. ¿Cuál fue la respuesta que se dio a la ciudadanía por este robo que perjudicó a toda la provincia? Ninguna. Con la mayor impunidad los funcionarios políticos de ese momento dieron vuelta la página para comunicar impostergables discusiones y reformas que tenían lugar en las sesiones de diputados, y que ya fueron arrastradas por el viento implacable del olvido.

Los futuristas, miembros de ese movimiento de Vanguardia de principios del siglo XX, y que sobrevivió en Italia hasta la Segunda Guerra Mundial, proponían la destrucción de los museos, porque representaban el pasado, y la humanidad debía proyectarse solamente hacia adelante, sin las pesadas anclas de un bagaje histórico que la detuviera en su luminoso camino…. Camino que desembocó en las dos guerras mundiales. Quizá los políticos mendocinos sean futuristas y el pueblo no lo sabía, por eso se empeñan en la sistemática destrucción de un patrimonio que deberían custodiar, y que en cambio no sólo abandonan. Más o menos como se hizo con el paseo de La Alameda durante el gobierno militar: había que modernizarlo, y robarse las esculturas y los adornos que los caracterizaban desde hacía cien años o más. Mucho cemento, que jamás pudo quitarse lo suficiente como para devolver al lugar más entrañable de Mendoza su carácter antiguo y memorioso tan querido por todos. Pero si hablamos de esos robos, siguen desapareciendo esculturas del Parque General San Martín.

Pero para volver al asunto y sin asumir pretensiones oraculares, podemos vaticinar que el próximo paso en la desgraciada historia del Museo Fader va a ser la desaparición de cuadros. Tal vez se diga que se deterioraron en el depósito o en los trabajos de restauración del museo (que a tres años de su cierre no se han comenzado),  o tal vez que se traspapelaron en el mismo proceso. ¿Quién los ha contabilizado? ¿Quién tiene los registros fehacientes de todas las obras de arte del museo? ¿Quién va a lucir en las paredes de su mansión alguna pintura de Fader, de Ducmelic o de otro de los genios artísticos mendocinos?

Desgraciadamente sabemos más respuestas de las que quisiéramos. Pero como el maravilloso Oráculo de Delfos, sólo podemos limitarnos a anunciar con mitológica ambigüedad lo que va a suceder. Sería hora de abandonar esta trágica pasividad.

 

 

El autor de la nota es Profesor y Licenciado en Letras, dramaturgo y novelista.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *