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Dos enólogos y un bodeguero a juicio en San Martín por el desvío de un cargamento de mosto

Dos enólogos y un bodeguero a juicio en San Martín por el desvío de un cargamento de mosto

Están acusados de administración fraudulenta a raíz del desvío de un cargamento de mosto sulfitado. Podrían ser condenados a dos años y medio de prisión en suspenso

 

Por estos días, en los tribunales de San Martín se lleva adelante un juicio en el que están acusados de administración fraudulenta dos enólogos y un bodeguero. El hecho que se juzga ocurrió el 24 de marzo de 2011, cuando un cargamento de 30.000 litros de mosto que debía ingresar a las piletas de la bodega Guanacache, en San Martín, terminó siendo descargada en El Salvador SA, otra bodega de ese mismo departamento.

Según la investigación policial, la maniobra se consiguió gracias a los enólogos Jorge Mosri y Martín Lucero, que con la participación de Roberto Interlante, titular de la bodega El Salvador, desviaron una camionada de mosto sulfitado que tenía destino en las piletas de Guanacache.

Tanto el fiscal como la querella ya dieron sus alegatos y pidieron para los tres acusados, una pena de dos años y medio de prisión en suspenso, con una multa de 90.000 pesos, que de ser condenados y no ser pagada, permite a la Justicia que la pena de cárcel se convierta en efectiva: “Si son condenados y no pagan la multa, van presos”, resumió una fuente.

El asunto ocurrió en marzo de 2011, por ese tiempo un par de camiones trasladaban mosto sulfitado desde Gentile Collins, en Rivadavia, hasta la bodega Guanacache, en San Martín. El camionero Salvador Crocce era uno de los encargados de ese trabajo y según explicó el fiscal Mariano Carabajal, en la previa del 11 de marzo de ese año, Mosri le ordenó a Crocce que la próxima camionada debía llevarla a bodega El Salvador: “El camionero hizo lo que se le ordenó a riesgo de perder el trabajo, él no tenía por qué saber que había un delito en todo eso”, dijo el fiscal.

El abogado querellante Juan Carlos Ruiz agregó que “Roberto Interlante fue parte de la maniobra porque el camionero llegó a El Salvador y sin papeles y sin que nadie le preguntara nada, descargó el mosto. Evidentemente lo estaban esperando”.

Para intentar cubrir la maniobra delictiva y siempre según la investigación y los alegatos de Carabajal y Ruiz, el enólogo Jorge Mosri firmó una guía de tránsito, que indicaba que el camión había entrado a Guanacache y Lucero completó una planilla interna con datos sobre peso y volumen de lo descargado, aunque en realidad, ese cargamento nunca ingresó a las piletas de esa bodega.

La maniobra fue descubierta por Ramón García, el propietario de la bodega Guanacache, a quien le llamó la atención que “nunca llegó el camión azul”, que era precisamente el que manejaba Crocce y atando cabos descubrió el faltante en las piletas pero también la documentación que aseguraba que el mosto había entrado.

Entre parte de los testigos que declararon ante el tribunal, presidido por Eduardo Orozco e integrado por Salvador Arnal y Victoria Franano, hubo coincidencias sobre una reunión que hubo aquella tarde de marzo, y en la que Lucero habría admitido la treta: “Dijo que Mosri ordenó llevar el camión a otro lado, que firmó la guía de tránsito y que él llenó la planilla interna”; sin embargo, el propio Lucero pidió declarar ante el tribunal y negó cualquier confesión: “Cometí un error, pero no soy un delincuente. Llené una planilla a partir de una guía de tránsito firmada por Mosri, pero nunca vi al camión en la bodega. Cometí ese error pero no hice nada a propósito, tengo 24 años de trabajo y nunca tuve un problema”.

Los alegatos de la defensa pasaron para la semana que viene, salvo el del enólogo Jorge Mosri que se escuchó luego del que expuso el querellante: “No hay registro de que Mosri haya llamado a Crocce, eso no existe en la sábana de llamadas de su celular, como tampoco se pudo corroborar que la firma de la guía de tránsito sea la suya, en realidad no se ha establecido de quién es esa letra que deja sentado que el camión entró en la bodega Guanacache”.

La semana que viene se conocerán el resto de los alegatos y también se dictará sentencia, si el tribunal fija también una multa para los acusados, ésta deberá ser cancelada o la pena de prisión en suspenso se transformará en efectiva.

 

(Ulises Borderil)

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