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En el momento de la declaración de la Independencia, Tucumán estaba bajo toque de queda.

En el momento de la declaración de la Independencia, Tucumán estaba bajo toque de queda.

Luis Alberto Romero Por Luis Alberto Romero*

 

El historiador recordó que al momento de la declaración de la Independencia, Tucumán se encontraba bajo toque de queda, por el estado de guerra contra España.

Romero calificó a los hombres que declararon la independencia el 9 de julio de 1816 como  «audaces» frente a un contexto regional en retroceso donde los realistas «estaban a las puertas» y amenazantes con repetir los fusilamientos ejecutados por el general español Pablo Morillo, conocido como «el exterminador de Caracas».

«Me parece que en 1816 había que tener mucha audacia para tomar un paso como el que tomaron, declarar la independencia en un momento en que el contexto panamericano estaba todo en retroceso. De hecho, el Río de la Plata era el único foco que había brotado que se mantenía en pie», explicó Romero.

Y amplió el concepto al señalar que «hoy sabemos que (José de) San Martín en ese momento empezaba su campaña, que sería exitosa, pero en 1816 no lo sabían. No sabían si San Martín era muy bueno o más o menos como militar. Fue una apuesta fuerte, considerando que a esa altura la guerra por la independencia era a muerte. Una guerra donde los que perdían eran fusilados», subrayó.

El investigador describió el contexto regional de retroceso revolucionario y de guerra contra España para destacar otro aspecto del Congreso de Tucumán, que declaró la Independencia de las Provincias Unidas.

Dice Romero que «lo primero que hicieron los congresistas apenas se reunieron fue lanzar un manifiesto que decía ‘fin de la revolución, principio del orden’. Fue un manifiesto que diríamos conservador. A continuación tomaron una medida que a mi criterio es audaz, que lanzó una historia que se fue desarrollando durante mucho tiempo. Después de ahí, no hubo retroceso».

En Europa, un año antes, Napoleón había caído derrotado en la batalla de Waterloo a manos de la Santa Alianza monárquica, encabezada por un general británico, el duque de Wellington, tras lo cual se produjo la restauración de las casas reales en el Viejo Continente.

«Me parece que en 1816 había que tener mucha audacia para tomar un paso como el que tomaron, declarar la independencia en un momento en que el contexto panamericano estaba todo en retroceso»

En 1813, los patriotas de las Provincias Unidas habían hecho una invocación a la libertad, a la igualdad, también a la independencia, pero no declararon la independencia. Fueron hombres muy influenciados por el vocabulario y la gestualidad de la revolución francesa y por la gestión napoleónica.

«Mientras que los de 1816 quisieron apartarse de la revolución francesa y volver a los modos del antiguo orden. A lo conocido -observó-. Pero diría que más allá de declarar la independencia, todo el resto quedó sin resolver, porque no podía resolverse».

Sobre lo que significa ‘el resto’, el investigador agregó que «si uno declara la independencia de un Estado tiene que saber cuál es el territorio y ahí lo dejaron abierto, porque dice ‘Provincias Unidas de América del Sur’. Lo básico de un Estado, que es el territorio, no lo sabían».

No sabían si el Alto Perú, Paraguay y la Banda Oriental iban a integrarse al Estado naciente, a raíz de que habían sido parte del virreinato del Río de la Plata.

El regreso de la realeza al poder en toda Europa, que es el régimen de un rey que gobierna y decide, se hizo frente al único Estado republicano vigente que era el de los Estados Unidos, que todavía seguía en peligro bajo el asedio de las tropas británicas.

«Las repúblicas hispanoamericanas son una excepción y un invento. La república se inventa en los EE.UU. y en hispanoamérica. No había un ejemplo sólido a seguir, ni había ninguna seguridad que era lo mejor para sobrevivir», argumentó sobre el concepto ‘volver a lo conocido’.

Según Romero, los congresistas de Tucumán dejaron abierto un segundo tema esencial de un Estado, que fue la adopción de un régimen: monárquico o republicano, porque San Martín era monárquico y hasta Manuel Belgrano propuso como vía de solución la instauración de un rey inca.

La vacilación sobre cuál era el territorio o el régimen, sin embargo, no impidió que los patriotas declararan la independencia, aun cuando las tropas reales estaban a las puertas del territorio y en Tucumán rigiera el toque de queda por el estado de guerra contra España mientras se proclamaba la independencia.

*Nació en Buenos Aires en 1944. En 1967 se graduó como Profesor de Historia en la Universidad de Buenos Aires. Ha sido miembro de la Comisión Asesora de Historia y Antropología y de la Junta de Calificaciones del CONICET, entre 1984 y 1988. Fue miembro del Consejo Directivo de la Facultad de Filosofía y Letras entre 1986 y 1994.Ha dirigido las colecciones Gran historia de América Latina (1972),  Los hombres del poder (Fondo de Cultura Económica,1996-99), e Historia Visual Argentina,Argentina Bicentenario, e Historia de las elecciones argentinas editadas por Clarín

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