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«La República herida, pero no perdida»

«La República herida, pero no perdida»

*Por Hernán Amat

Hace meses que venimos discutiendo, qué es lo que ocurre en el plano político nacional. Nos preguntamos si el que conduce el tablero de mando en el gobierno es Alberto o si la botonera se encuentra directamente en el Senado de la Nación. También hemos llegado a creer en un doble mando con fuegos cruzados desde la Casa Rosada y el Congreso Nacional. Si hay algo que queda claro a esta altura, es que nada de todo esto ha pasado, ni pasará. Llegaron al Poder con un gran acuerdo político entre enemigos íntimos. Uno negoció su candidatura al máximo cargo político que puede aspirar una persona y la jefa máxima entregó eso, a cambio de su impunidad y de seguir digitando los hilos conductores del poder político.

La figura del Presidente de la Nación está cada día más desvalorizada, se desploma en las encuestas y no es casualidad, es producto de que la gente que creyó en un Alberto Fernández moderador, dialoguista e impulsor de consensos, se ha visto defraudada. La realidad ha mostrado todo lo contrario y hoy tenemos a un grupo minoritario de fanáticos bien organizados, que son los que manejan el poder político desde las entrañas del peronismo y también conducen el gobierno a la medida de sus objetivos y conveniencias.

Sabemos que para los gobiernos kirchneristas, siempre el fin justificó los medios, y este cuarto mandato no es la excepción. Los hechos que ocurrieron esta semana, han sido de una gravedad escalofriante. Estas acciones de gobierno que llevan adelante la Vicepresidenta de la Nación y sus súbditos, incluido el Presidente, no se tolerarían en ningún país serio, responsable, protector y respetuoso de sus instituciones democráticas.

En el Senado de la Nación comenzaron con el tratamiento de la reforma judicial, modificando el despacho del oficialismo minutos previos a sesionar, introduciendo cambios que implican la creación de un sinfín de cargos y la suma de más millones de gasto público. Cuando el senador Martín Lousteau hizo referencia desde su banca sobre lo sucedido, la Sra. Vicepresidenta lo chicaneó con un tono desafiante y burlesco, manifestándole que no tenía importancia ya que la oposición votaría en contra. Pues Sra. Vicepresidenta, aunque usted no lo piense así, la democracia no solo consta de procesos electorales donde la gente se manifiesta a través del voto popular, sino que es mucho más complejo, empezando por el respeto a las minorías, la posibilidad de debatir proyectos que sean beneficiosos para la sociedad y sin lugar a dudas, el sometimiento a las normas que garantizan la protección de las instituciones democráticas, entre otras tantas cosas.

La oposición mayoritaria, liderada por la coalición de Juntos por el Cambio, alertada por cómo venía la situación, establecieron que el día martes pasado se presentarían de manera presencial en el Congreso de la Nación a la sesión convocada por el presidente de la Cámara de Diputados, ya que el protocolo de sesiones virtuales estaba caduco y ese vencimiento establece que debe renovarse por consenso, cosa que no se ha cumplido. Lo que resultó de ese día martes, fue bochornoso y un golpe institucional a la Democracia Argentina, Diputados en sus computadoras, algunos hasta durmiendo de forma vergonzosa como el Sr. Leopoldo Moreau, y los que estaban presentes en el recinto figuraban como ausentes. Un verdadero atropello a la Democracia y tomada de pelo a todo el pueblo argentino. Los artículos 29 y 36 de la Constitución Nacional, establecen expresamente que hechos de esta naturaleza, son de nulidad insanable y sujetarán a quienes formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena, de infames traidores a la Patria. Esto continuará por los pasillos de la justicia, que por lo pronto ya se expidió ratificando que el protocolo virtual está vencido.

Punto aparte se merece lo que está ocurriendo en muchos lugares del territorio nacional, en lo que respecta a la toma ilegal de terrenos, que están siendo usurpados por grupos sociales, violando claramente la propiedad privada, protegida por la Constitución Nacional y leyes a tal efecto. Tampoco es casualidad lo que está sucediendo con este tema, ya veníamos escuchando a dirigentes y líderes de grupos sociales como Juan Grabois, quien manifestó que había que ceder o tomar tierras en beneficio de los sectores que no cuentan con vivienda propia. Hasta la misma Ministra de Seguridad de la Nación, tuvo que desdecirse de sus palabras cuando había justificado tales hechos. Está claro que la usurpación es un delito penal previsto en el art. 181 del Código Penal de la Nación y bajo ningún concepto puede justificarse y mucho menos si esa expresión emana de un funcionario público con semejante responsabilidad.

Para concluir, Argentina necesita un cambio de rumbo urgente, estamos atravesando momentos muy difíciles en lo sanitario, ya que la pandemia nos acecha día a día con un crecimiento de contagios sustancial. La economía no repunta y no hay buenos augurios a futuro. No existen buenos pronósticos que indiquen posibles resultados positivos a corto y mediano plazo. Se le suma a todo esto, un gobierno irresponsable que profundiza la grieta social e institucional, muy por el contrario a esto, se necesita un buen oficialismo, una buena oposición y que ambos puedan lograr consensos que encaminen a nuestra Nación hacia un rumbo próspero y con seguridad jurídica. En fin, nuestra República está herida, pero tenemos tiempo de salvarla con conciencia democrática e institucional.

*El autor de la nota es abogado y Secretario de Gobierno de de la Municipalidad de Rivadavia.

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