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Ocho años de prisión para un peligroso delincuente

Ocho años de prisión para un peligroso delincuente

En 2015 y acompañado por un cómplice asaltó a un matrimonio en su casa de calle Corvalán. Llevaba como armas una gomera y un destornillador.

 

A comienzos de marzo de 2015, un matrimonio que tiene su casa en calle Corvalán, en las afueras de la ciudad de Junín, sufrió uno de los asaltos más violentos de los que ese año ocurrieron en el departamento: dos individuos armados con una gomera y un destornillador ingresaron a la vivienda, golpearon a la pareja y finalmente escaparon con 60.000 pesos.

Uno de esos delincuentes fue detenido y en los últimos días fue llevado a juicio donde finalmente fue condenado a ocho años de prisión por el delito de robo agravado por el uso de arma. Su cómplice sigue sin ser encontrado por la policía.

El condenado es Mariano Daniel Cabañez y a comienzos de marzo de 2015, junto a un cómplice de unos 16 años ingresó en la casa de Carlos Villena (70) y su esposa, un matrimonio que tiene su casa en calle Corvalán, junto a una fábrica de pastas que es propiedad de la familia.

Aquella noche, el matrimonio estaba por cenar cuando los dos delincuentes se saltaron la medianera y entraron a la casa por la puerta del patio. Cabañez llevaba una gomera en la mano y su cómplice un destornillador.

“Llegaron pidiendo la plata, a los gritos y pateando los muebles”, contó en su momento el dueño de casa y recordó que cuando se fue a parar para buscar dinero y entregarlo, el que llevaba la gomera (Cabañez) le tiró un piedrazo: “Fue muy de cerca, menos de un metro y me partió la cabeza”.

Villena cayó al suelo, aturdido, con el cráneo partido y en medio de un terrible dolor, pero de todos modos los delincuentes siguieron golpeándolo. “Creí que nos mataban”, resumió su mujer a los investigadores.

Con cables que cortaron de algunos electrodomésticos, el matrimonio fue atado y el menor de los asaltantes le apoyó con fuerza el destornillador al hombre en el cuello: “Dame la plata”, insistían.

Finalmente, la pareja de delincuentes encontró en una pequeña caja de metal unos 60.000 pesos, dinero con el que el empresario tenía que pagar en esos días a los proveedores de su fábrica de fideos. Tomaron el dinero, algunos electrodomésticos y dos armas que Villena guardaba en su casa.

Escaparon por los fondos, por el mismo lugar por el que llegaron y siempre el matrimonio creyó que hubo un tercer delincuente esperando con un vehículo en la calle.

A los pocos días de aquel asalto y como resultado de la investigación, la policía detuvo a Cabañez. De su cómplice no hay noticias al día de hoy.

En los últimos días, el acusado fue llevado a juicio donde debió comparecer ante la jueza María Victoria Franano y pese a que la defensa intentó demostrar que Cabañez no estuvo en el lugar, muchos elementos lo relacionaban con el hecho, no solo la identificación del matrimonio sino las huellas dactilares que dejó en la escena.

Cabañez fue condenado a ocho años de cárcel, por el delito de robo agravado por el uso de arma y su cómplice sigue en libertad, la Justicia ni siquiera ha logrado identificarlo.

(Ulises Borderil)

 

Imagen: solamente ilustrativa

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