Hecho de chipica y malbec

Hecho de chipica y malbec

El cantautor lavallino Ceferino Gómez, presenta su nuevo disco

Siempre bajito he canta’o porque gritando no me hallo, grito al montar a caballo sin en la caña me he  bandea’o…”, se escucha decir a Yupanqui en una de las décimas de la Milonga del solitario.

Con ese criterio intimista de contar, más que cantar, el cantautor lavallino Ceferino Gómez, acaba de lanzar su nuevo disco, Chipica y malbec, con 10 canciones de su autoría donde verdaderamente pinta su paisaje.

Con esa irrenunciable tarea de seguir escribiendo y haciendo música popular cuyana y de otros géneros también, como milonga y chamamé, en esta obra logra  sumar a la creación musical y a la poesía popular nuestra un nuevo y esperado repertorio, poniendo énfasis en los textos y en la guitarra cuyana, con la riqueza que ésta tiene.

Es un disco para no dejar de escuchar desde el principio al fin, en la tranquilidad del silencio, ya que los arreglos musicales de los artistas que lo acompañaron logran darle mayor peso y profundidad a la palabra del poeta.

Un artista en armonía

El Cefe, como es conocido y respetado en el ambiente cuyano, escribe, compone y canta con un perfil que podría definirse como bajo, pero que se agiganta cuando uno escucha el resultado final de sus horas de silencio y soledad.

Yo busco los sonidos en relación con la poesía, jugando con la armonía, que pueda ser con una sola guitarra. Para este disco quise salir de las 3 guitarras cuyanas y ver qué lograba con una sola. Los músicos acompañantes eligieron ellos los instrumentos para darle más cuerpo….”, nos dijo, a lo que agregamos que se nota y mucho, ya que han priorizado el texto y el estilo de interpretación del cantor.

Tal vez no sea un disco para ser tocado en festivales o peñas, donde la gente suele hablar mientras el artista canta. Creemos que es una obra para ser interpretada en espacios más pequeños, pero de absoluta escucha.

Gómez agrega a esto: “No tiene esa relación masiva de popularidad. Es para apoyar mucho la poesía y defender la escucha mucho más intimita, porque hay un universo de gente que quiere escuchar, como en la literatura, que sin saber cuántos leen, sabemos que están…”, reconoce.

Con olor a Lavalle

En Chipica y malbec se encuentra un disco con mucha profundidad literaria, describiendo su lugar y pintando su mundo dándole presencia a los Huarpes, al secano mendocino y a su Lavalle natal.

Me gusta plantear una temática que nos concierna como ser humano y como un ser social de esta comunidad en la cual estamos conviviendo. Yo agradezco de vivir en esta tierra, con tanta historia y cultura, desde ese pueblo original hasta la agricultura lavallina, con sus hombres, mujeres y niños trabajando la tierra, entonces creo que no podemos hacer la vista gorda con todo lo que nos pasa, enmarcado también en lo hermoso del paisaje y su gente…”, sostiene y se nota.

Al Cefe se lo nota muy feliz con lo que está haciendo y con eso le basta. Con el solo hecho de escribir y hacer música ya se siente realizado, ya que asumió la tarea en el día a día de lo que vino a hacer en la vida.

Muchas veces el para qué desplaza al por qué, pero yo prefiero esta última ya que está en función de lo que quiero expresar en una poesía o en una música sin estar atado a lo que va a pasar…”, sentenció.

Ya lo dijo Atahualpa: “…pero tratando un versea’o a’nde se canten quebrantos, apenas mi voz levanto para cantar despacito, que el que se larga a los gritos no escucha su propio canto”.

De eso se trata Chipica y malbec, este exquisito disco del Cefe Gómez.

Por Roberto Mercado

romercado1962@yahoo.com.ar

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(1) Comentario

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