La Municipalidad de San Martín activó un operativo de emergencia para asistir a familias afectadas por el fuerte temporal que azotó al departamento y a gran parte del Este provincial, en el marco de una alerta meteorológica elevada a nivel naranja por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Según informó el organismo nacional, durante la jornada se registraron lluvias y tormentas de variada intensidad, algunas de ellas fuertes o severas, acompañadas de abundante caída de agua en cortos períodos, granizo, intensa actividad eléctrica y ráfagas de viento que podrían alcanzar los 90 kilómetros por hora. El SMN estimó acumulados de precipitación entre 50 y 90 milímetros, con posibilidad de superar esos valores en sectores puntuales.
Ante este escenario, la Dirección de Desarrollo Social de la comuna dispuso un esquema de atención especial tanto en su sede central, ubicada en la intersección de Almirante Brown y España, como en distintos puntos fijos distribuidos en el departamento. La asistencia se brinda en la iglesia de Chapanay, la delegación municipal de Buen Orden, la delegación municipal de Palmira y el CIC de Palmira, con el objetivo de acercar respuestas rápidas a los vecinos afectados.
Durante la jornada, el Municipio asistió a alrededor de 120 familias en distintas zonas del departamento como consecuencia directa de las intensas lluvias. Entre los sectores más castigados se destacó el distrito de Chapanay, donde se desplegó un operativo de relevamiento territorial, contención y entrega de material de emergencia para atender las necesidades más urgentes.
Además, la gran cantidad de agua caída generó situaciones de riesgo estructural. Se registraron dos episodios de peligro de derrumbe: uno en el barrio Los Parrales y otro en calle La Rioja, en la ciudad de Palmira. En ambos casos, las áreas municipales correspondientes intervinieron de manera inmediata para resguardar la seguridad de los vecinos y evitar consecuencias mayores.
Desde el Municipio informaron que el operativo continúa activo y que se mantiene un monitoreo permanente de la situación climática, trabajando de forma articulada entre distintas áreas para brindar respuestas inmediatas ante cualquier contingencia que pueda surgir.

