Este jueves por la tarde se confirmó la aparición con vida de Jesús Sebastián Esquivel (35), quien permanecía desaparecido desde el 6 de abril en el departamento de San Martín.
Este jueves por la tarde se confirmó la aparición con vida de Jesús Sebastián Esquivel (35), quien permanecía desaparecido desde el 6 de abril en el departamento de San Martín. Ese mismo día, horas después de haber sido visto por última vez, el hombre había enviado mensajes en los que advertía que había recibido amenazas.
Según precisaron fuentes oficiales, Esquivel fue hallado mientras caminaba por una huella en la zona de Ñacuñán, en el departamento de Santa Rosa, a unos 90 kilómetros hacia el sur de Las Catitas. Al momento de ser encontrado, estaba descalzo, no tenía la bicicleta en la que se había trasladado y presentaba un cuadro de desorientación que le impedía responder con claridad.
Además, se constató que se encontraba desorientado tanto en tiempo como en espacio. Tras el hallazgo, fue asistido y trasladado de inmediato al hospital Perrupato, donde permanece internado para su estabilización. Una vez que su estado lo permita, será interrogado por el Ministerio Público Fiscal para intentar esclarecer lo ocurrido durante los días en los que estuvo desaparecido.
La última vez que se lo vio fue el lunes 6 de abril alrededor de las 17.30, cuando salió de su domicilio en la ciudad de San Martín, a bordo de una bicicleta de carrera marca Venzo. Se dirigía a un taller de reparación ubicado en las inmediaciones del Museo Las Bóvedas. La última comunicación con su entorno se registró cerca de las 22 de ese mismo día.
Antes de perder contacto, Esquivel habría enviado mensajes a familiares en los que mencionaba amenazas. En uno de ellos escribió: “Están jugando con mi vida”, una frase que encendió la alarma y que es considerada relevante dentro de la investigación.
El caso generó una fuerte preocupación tanto en su entorno cercano como en la comunidad, especialmente por el contenido de los mensajes previos a su desaparición. A partir de ahora, la investigación se centrará en reconstruir cómo llegó hasta la zona de Ñacuñán y qué ocurrió durante los diez días en los que permaneció desaparecido.

