El ministro de Salud, Rodolfo Montero, sostuvo que el cierre de partos en el hospital Saporiti responde a criterios de seguridad y no a un recorte presupuestario. Apuntó al bajo volumen de nacimientos y defendió la centralización en el Perrupato.
El ministro de Salud de Mendoza, Rodolfo Montero, se refirió este martes a la reestructuración del servicio de maternidad del hospital Saporiti de Rivadavia y defendió la medida adoptada por el Gobierno provincial, que implica dejar de realizar partos y cesáreas programadas en ese establecimiento.
“La reestructuración del hospital Saporiti es una decisión sanitaria, no tiene nada que ver con costos. Hay un lío armado desde lo político, es muy difícil de entenderlo para la comunidad y yo lo entiendo. Son atendibles las dudas”, señaló el funcionario en declaraciones radiales.
En ese sentido, Montero remarcó que el principal fundamento de la decisión es el bajo volumen de nacimientos. “Ninguna maternidad con menos de 500 partos es una maternidad segura”, afirmó, al tiempo que agregó que “el consenso es que el límite inferior es 500 partos por año”, en base a recomendaciones de organismos internacionales.

Según indicó, el hospital Saporiti registró el año pasado 270 nacimientos, “la mitad de lo aconsejable”, con 122 partos naturales y 148 cesáreas. “Cuando las maternidades tienen bajo volumen, conviene centralizarlo”, sostuvo.
El ministro explicó que el objetivo es concentrar los nacimientos en centros con mayor complejidad, como el hospital Perrupato de San Martín. “En todo el mundo se hace esto de regionalizar y centralizar la maternidad. Que los nacimientos se produzcan en maternidades con alta complejidad y mucha estructura y tecnología”, aseguró.
Para respaldar su postura, mencionó el caso del Valle de Uco: “Cuando cerraron las maternidades de Tupungato y San Carlos bajó la mortalidad en todo el Valle de Uco”.
Montero insistió en que la medida no responde a un ajuste económico. “No vamos a ahorrar un peso”, afirmó. Y añadió: “Es una decisión para cuidar a las mamás y bebés de Rivadavia”.
Por otra parte, también se refirió a la situación del personal del hospital. “Pretendíamos fortalecer la guardia de Pediatría, cosa a la que se negaron los profesionales. Dicen que están de licencia porque están sin hacer nada, pero se pidieron licencia todos porque les solicitamos que su guardia la hagan atendiendo niños, que sí lo necesitamos, y se negaron”, señaló.
En ese marco, el funcionario indicó que se busca reorganizar los recursos humanos para reforzar la atención pediátrica y los controles prenatales, además de consolidar equipos en centros de mayor complejidad.
Las declaraciones del ministro se dan en medio de un contexto de tensión en Rivadavia, con reclamos de vecinos y profesionales que cuestionan la medida y advierten sobre su impacto en la comunidad.

