El Gobierno de Mendoza puso en marcha una nueva fuerza especializada para reforzar la seguridad en las cárceles provinciales, en el marco del crecimiento sostenido de la población penitenciaria y la necesidad de optimizar los controles internos.
Se trata de la Fuerza Operativa de Requisa Móvil Antidisturbios (FORMA), un cuerpo creado por el Servicio Penitenciario con el objetivo de mejorar la coordinación de los operativos destinados a incautar elementos y sustancias prohibidas en contextos de encierro.
La iniciativa incluye la implementación de un protocolo específico para profesionalizar las tareas de requisa, es decir, los procedimientos de inspección de personas, sectores y estructuras dentro de los establecimientos penitenciarios. En este sentido, se busca unificar criterios de actuación, aumentar la capacidad de respuesta ante incidentes y elevar los estándares de control.
FORMA tendrá como misión principal garantizar la seguridad integral del personal penitenciario, de las personas privadas de libertad y de sus visitantes. Para ello, el cuerpo trabajará en la prevención, detección y secuestro de elementos prohibidos como armas, drogas o dispositivos que puedan facilitar fugas o generar situaciones de conflicto dentro de los penales.
El nuevo esquema incorpora un enfoque que combina el uso de tecnología —como escáneres, detectores y sistemas de vigilancia— con la capacitación del personal, con el fin de fortalecer los controles y brindar apoyo en operativos de gran magnitud.
Además, la medida se enmarca en el concepto de “requisa restaurativa”, que no solo apunta a detectar irregularidades, sino también a resolverlas de manera inmediata, especialmente en aspectos vinculados a la infraestructura.
La creación de esta fuerza también contempla lineamientos alineados con estándares internacionales, como las Reglas Mandela y las Reglas de Bangkok, que establecen criterios para el trato digno de las personas privadas de libertad y la protección de su integridad física y psicológica.

