Tras un juicio abreviado, lo condenaron a 8 años de cárcel por los abusos perpetrados a una menor de 12 años en Nueva California, San Martín.
El caso de un obrero rural, de 25 años, detenido por los reiterados abusos sexuales a una menor de edad, en el distrito de Nueva California, San Martín, se cerró días atrás por medio de un juicio abreviado. El juez Armando Martínez homologó el acuerdo entre la defensa y la Fiscalía y dictó una condena de 8 años de prisión.
Según indicó MDZ, la historia de años de abusos sexuales se descubrió en 2023 cuando el autor fue sorprendido mientras vejaba a la víctima en una propiedad rural. Desde allí, el sujeto fue detenido y se dio inicio al proceso judicial que terminó con la sentencia condenatoria.
La reconstrucción de los hechos sostiene que todo comenzó en 2022, cuando el sujeto dio inicios a los abusos, obligando a la niña, quien tenía 12 años en ese momento, a darle besos en la boca, situación que se repitió en incontables ocasiones. El tono de las acciones del imputado se agravó cuando, a principios del año siguiente, la obligó a tocarle sus partes íntimas por debajo de la ropa, otro acto que desde ese momento comenzó volverse reiterativo.
Sin embargo, la situación de mayor gravedad tuvo lugar en febrero de 2023, cuando el condenado llevó a la niña hasta una finca de la zona, en donde la accedió carnalmente. Tras este hecho, las vejaciones no cesaron y la víctima sufrió varias veces situaciones de esas características.
El ciclo de abusos sexuales llegó a su fin en la mencionada propiedad rural, donde ocurrieron hechos previos. Allí, durante una tarde, mientras el sospechoso iba a someter nuevamente a la menor, fue sorprendido por los padres de ella, quienes se encontraron con una horrorosa escena. En ese momento, pusieron a salvo a la niña y alertaron a las autoridades, que se dirigieron hasta el lugar y arrestaron al sindicado abusador.
Así, el detenido terminó imputado por los delitos de abuso sexual simple en un número indeterminado de hechos, abuso sexual gravemente ultrajante por su duración y por las circunstancias de su realización, abuso sexual con acceso carnal, todo agravado por la calidad de guarda y por causar un grave daño a la salud mental de la víctima, en concurso real.
La instrucción del caso estuvo a cargo del fiscal de Violencia de Género y Delitos Contra la Integridad Sexual Federico Bergamin. Y, después de un proceso judicial que se extendió por dos años, la sentencia se concretó recientemente mediante un juicio abreviado, por lo que el acusado confesó la autoría de los delitos que le endilgaban y fue sentenciado a una pena de 8 años de prisión efectiva.

