La joven atleta Valentina García, oriunda de San Martín, completó la Media Maratón de Nueva York, una de las competencias más convocantes del calendario internacional de running. Más de 30.000 corredores participaron de la prueba que recorre lugares emblemáticos de la ciudad, desde Brooklyn hasta Central Park.
La joven corredora sanmartiniana Valentina García, representante del equipo Proactive Entrenamiento, que dirige Bruno Barsotti, dejó su huella en la emocionante Media Maratón de Nueva York, una experiencia que describió como “hermosa e inolvidable”.
La ruta de la carrera, que se extiende desde Brooklyn hasta Central Park, incluyó varios puntos icónicos. Más de 30.000 corredores tomaron la largada en esta competencia, considerada una de las medias maratones más importantes de los Estados Unidos. En ese recorrido, Valentina tuvo la oportunidad de correr por la famosa Times Square, un lugar que solo se corta dos veces al año: en Año Nuevo y durante esta Media Maratón.
“Creo que es imposible transmitir lo que se vive”, expresó Valentina, entusiasmada. Agradecida por la oportunidad de participar, la joven animó a otros a tomar la iniciativa de correr, subrayando que “varias personas pueden hacerlo y no se atreven”. Para ella, esta carrera se convirtió en una de esas experiencias únicas que quedan grabadas en la memoria.
A pesar de sentir un poco de miedo ante el relieve del terreno, Valentina destacó que la energía de la multitud, así como su propia preparación, le dieron la fuerza necesaria para enfrentar el desafío. “La energía de la gente, la preparación y la confianza en lo que uno ha entrenado hicieron que todo saliera tan bien”, expresó.

El clima jugó un papel importante durante la competencia: “Se pasó mucho frío cuando salimos del hotel, había un grado bajo cero. Fue lo más duro, la espera previa”.
La masiva convocatoria de corredores y espectadores también impresionó a la atleta, quien remarcó la organización del evento. “La marea de gente camino a la largada y los controles previos para ingresar a cada corral fueron impresionantes. Todo muy ordenado, nadie se empujaba. Es algo a lo que uno no está acostumbrado”, agregó.
Un detalle de color que compartió es que muchos corredores “llegan a la competencia con ropa abrigada, la cual dejan en contenedores, que luego es donada a asociaciones benéficas”.

