Dos hombres son juzgados por la muerte de Juan Carlos González, hallado calcinado dentro de su vehículo en una finca de San Martín en enero de 2025.
Comenzó en Mendoza el juicio por jurados por el asesinato de Juan Carlos González, el jubilado de 78 años hallado muerto dentro de su camioneta incendiada en una finca de San Martín en enero de 2025. Los acusados son Rodrigo Ismael Moya y Jesús Alejandro Rosas, quienes llegan al debate oral imputados por homicidio agravado, un delito que prevé como única pena la prisión perpetua.
Durante la primera audiencia, la Fiscalía, la querella y las defensas presentaron ante los 12 integrantes del jurado popular sus teorías del caso y adelantaron cuáles serán las pruebas que intentarán acreditar a lo largo del proceso.
El fiscal Oscar Sívori sostuvo que la investigación permitió descartar desde un primer momento la posibilidad de un accidente y afirmó que González fue víctima de un homicidio. Según la acusación, la víctima conocía perfectamente la finca donde trabajaba y no habría ingresado voluntariamente al sector anegado donde posteriormente quedó empantanada su camioneta.
La teoría fiscal indica que González mantenía conflictos con Moya y Rosas, quienes ocupaban una vivienda vinculada a la propiedad y a quienes les había solicitado que abandonaran el lugar. De acuerdo con esta reconstrucción, ambos acusados habrían interceptado al hombre dentro de la finca, lo redujeron y lo trasladaron a su vehículo. Posteriormente, cuando intentaban retirarse, la camioneta quedó atrapada en el barro.
Para la Fiscalía, fue en ese contexto cuando los acusados incendiaron el vehículo con González en su interior. Además, sostuvo que distintas evidencias permitirán demostrar que la víctima se encontraba con vida al momento de iniciarse el fuego y que, tras el hecho, fueron sustraídas pertenencias personales.
La querella, representada por el abogado Mariano Talquenca, respaldó la hipótesis presentada por el Ministerio Público Fiscal. El letrado recordó que el día del hecho González había salido a trabajar a la finca como lo hacía habitualmente y señaló que la investigación incorporó testimonios y pericias que buscarán reconstruir sus últimas horas de vida. También solicitó al jurado un veredicto de culpabilidad para ambos acusados.
Las defensas, en cambio, plantearon una versión distinta de los hechos. El abogado de Rodrigo Moya negó que su asistido haya participado en el homicidio y sostuvo que las pruebas no permitirán ubicarlo como autor de la muerte de González.
Por su parte, la defensora de Jesús Alejandro Rosas admitió una posible participación de su cliente en el robo de la camioneta, pero rechazó que existan elementos suficientes para atribuirle el incendio del vehículo o la muerte de la víctima.
Durante los próximos días declararán testigos, peritos e investigadores. Finalizada la etapa probatoria, será el jurado popular el encargado de determinar si los acusados son culpables o no del crimen de Juan Carlos González.

