El histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota falleció este viernes a los 77 años en su casa de Parque Leloir. Afectado por el Parkinson, se había alejado de los escenarios en los últimos años, aunque nunca de la música. Su legado también quedó marcado en Mendoza, donde protagonizó dos históricos recitales en San Martín que permanecen en la memoria de miles de seguidores.
La música argentina está de luto. Carlos Alberto Solari, conocido popularmente como Indio Solari, falleció este viernes a los 77 años.
Referente indiscutido del rock nacional, Solari fue la voz y principal figura de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, banda fundada en la ciudad de La Plata junto a Skay Beilinson y convertida en uno de los fenómenos culturales más importantes de la historia de la música argentina.
Tras la separación de Los Redondos en 2001, inició una exitosa carrera solista acompañado por Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, con discos como El tesoro de los inocentes, Porco Rex, El perfume de la tempestad, Pajaritos, bravos muchachitos y El ruiseñor, el amor y la muerte.
En 2016 confirmó públicamente que padecía Parkinson, enfermedad que condicionó progresivamente su actividad artística. Su último recital masivo tuvo lugar en Olavarría en 2017 y, años más tarde, anunció su retiro definitivo de los escenarios.
A pesar de su alejamiento de los shows en vivo, continuó produciendo música, participando en proyectos artísticos y manteniendo un fuerte vínculo con sus seguidores, que durante décadas protagonizaron multitudinarias convocatorias en distintos puntos del país.
La noticia de su muerte también resonó con fuerza en Mendoza. Miles de mendocinos recuerdan aún las históricas presentaciones que brindó en el Autódromo de San Martín en 2013 y 2014, dos recitales multitudinarios que marcaron un antes y un después en la historia de los espectáculos de la Zona Este.
Con su muerte se cierra un capítulo fundamental del rock argentino. Su legado, marcado por letras enigmáticas, una identidad artística única y una enorme influencia cultural, seguirá presente en varias generaciones de músicos y fanáticos.

