La protesta fue impulsada por trabajadores que denunciaron haber sido despedidos y por sus familias. El conflicto ya genera preocupación en Santa Rosa y sumó el respaldo de organizaciones sindicales, abogados laboralistas y dirigentes políticos.
El humo de las ollas y los carteles de protesta ocuparon este jueves la entrada de Petroplast, en Santa Rosa. Allí, trabajadores que denunciaron haber sido despedidos realizaron una olla popular junto a sus familias para visibilizar el conflicto laboral abierto en torno a Petroplast y reclamar por la continuidad de sus puestos de trabajo.
La planta, dedicada a la fabricación de productos de plástico reforzado con fibra de vidrio, constituye una importante fuente de empleo industrial para Santa Rosa y la Zona Este, por lo que la situación comenzó a despertar inquietud no solo entre las familias afectadas sino también en distintos sectores sociales y político.
Según manifestaron representantes de la Nueva Organización Sindical de Trabajadores de la Industria Plástica (NOSTIP), las cesantías habrían afectado principalmente a delegados gremiales, integrantes de comisiones sindicales y afiliados a la organización. Desde ese espacio sostienen que los despidos representan cerca de una cuarta parte del personal de la empresa.
Los trabajadores también señalaron que, hasta el momento, no tendrían conocimiento del inicio de un Procedimiento Preventivo de Crisis, mecanismo previsto por la legislación laboral para empresas que atraviesan dificultades económicas y necesitan aplicar medidas de este tipo, aunque sobre ese punto la empresa no se ha expresado públicamente.
A través de distintos comunicados y publicaciones en redes sociales, además expresaron preocupación por supuestos atrasos salariales registrados en meses anteriores y recomendaron a quienes atraviesen procesos de desvinculación buscar asesoramiento legal antes de firmar acuerdos vinculados a la relación laboral.
Como parte de las medidas de protesta, este jueves trabajadores despedidos y sus familias realizaron una olla popular frente a la planta con el objetivo de visibilizar el conflicto y reclamar la reincorporación de los cesanteados. La convocatoria reunió también a vecinos y representantes de distintas organizaciones.
El reclamo recibió el respaldo de la Asociación de Abogadas y Abogados Laboralistas, entidad que expresó públicamente su solidaridad con los trabajadores y cuestionó la decisión empresarial. A su vez, la intendenta de Santa Rosa, Flor Destéfanis, manifestó su preocupación por las consecuencias que la pérdida de puestos de trabajo puede tener sobre la economía regional.
Por su parte, el Honorable Concejo Deliberante de Santa Rosa emitió una declaración de apoyo y solidaridad con los trabajadores afectados, la cual fue entregada a los manifestantes por la edil Débora Quiroga.
Mientras tanto, el conflicto continúa abierto. Del otro lado quedan decenas de familias que esperan definiciones y miran con incertidumbre qué ocurrirá con una de las principales industrias del departamento.

